¿hay en tu familia alguna mujer?

jueves, 9 de diciembre de 2010

MUJERES Y VIH. EDUCATE, Y CUIDATE MUJER!

¿Qué necesitan las mujeres jóvenes para la prevención del VIH?

¿corren riesgo las mujeres jóvenes?

Sí. Una de cada cinco personas con VIH en EE.UU. es menor de 25 años. El 40% de estos jóvenes son mujeres con un total de 10,111 jovencitas en EE.UU. viviendo conVIH.1
Los patrones de infección entre las jóvenes son muy diferentes a los de los jóvenes. Las jovencitas representan una mayoría de un 57% de todos los casos de VIH entre personas de 13 a 19 años de edad, en contraste con el 35% de los casos entre personas de 20 a 24 años.1
Entre las jóvenes VIH+, predominan desproporcionadamente las afroamericanas, que componen casi las tres cuartas partes (69%) de las mujeres jóvenes viviendo con VIH. El 23% de éstas son blancas, el 6% son latinas y las asiáticas/de las islas del Pacífico, y las indígenas/nativas de Alaska componen el 1% respectivamente.1
No se ha realizado suficiente investigación sobre las razones por las cuales las jóvenes afroamericanas en particular tienen tasas tan altas de VIH y de otras enfermedades transmitidas sexualmente (ETS). Las desigualdades económicas y sociales aumentan su vulnerabilidad a la infección por VIH. El racismo estructural (que conduce a la discriminación en el empleo, la vivienda, los salarios y las oportunidades educativas) puede promover su riesgo de contraer el VIH.2

¿qué las pone en riesgo?

Muchas mujeres encuentran obstáculos estructurales que las hacen vulnerables al VIH, pero las jóvenes se enfrentan a otras barreras específicas. Las desigualdades sociales y económicas, la violencia y su posición social como persona joven, en combinación con la vulnerabilidad particular de la mujer joven, ponen a las jovencitas en un riesgo considerable de contraer el VIH.
Más de la mitad de todos los casos de VIH entre mujeres jóvenes no se atribuye a ningún riesgo identificado (ellas reportan un riesgo desconocido o ninguno), lo cual indica que ellas no se dan cuenta de que se exponen al VIH. De los casos de VIH reportados entre mujeres jóvenes con un riesgo identificado, el 37% se debe al contacto heterosexual y el 7% al uso de drogas inyectables.1
El 22% de los niños en EE.UU. vive en familias con ingresos por debajo del índice de pobreza, casi el doble de la tasa de pobreza de cualquier otro país industrializado. La pobreza contribuye a crear un ambiente de alto riesgo para las mujeres jóvenes, por ejemplo, la falta de vivienda o la necesidad de tener sexo a cambio de dinero o alojamiento.3
El VIH y otras ETS se transmiten más fácilmente del hombre a la mujer joven que a la mujer mayor, pues los órganos genitales de la joven aún se encuentran en desarrollo. Durante la juventud, el aparato genital tiene sólo una capa delgada de células, la cual no se convierte en barrera gruesa (con la formación de capas adicionales) sino hasta un poco después de los 20 años de edad.4
Las mujeres jóvenes tienen tasas altas de ETS. Una ETS activa puede facilitar la transmisión del VIH. En EE.UU., las mujeres de 15-19 años de edad tienen las tasas más altas de gonorrea y clamidia. Las afroamericanas de 15-19 años tienen tasas de gonorrea 24 veces mayores que las jóvenes blancas.5
Aunque las mujeres jóvenes usuarias de drogas inyectables (UDI) no se inyecten más que los hombres jóvenes UDI, es más frecuente que ellas compartan jeringas y equipos de preparación de drogas. Entre mujeres la práctica de compartir materiales de inyección de drogas con su pareja sexual es un factor clave en el aumento del riesgo al inyectarse.6
La cuarta parte (26%) de los jóvenes gays, lesbianas, bisexuales y transexuales son corridos de su casa al revelar su sexualidad. La vida en la calle pone a las mujeres jóvenes en peligro de contraer el VIH al exponerlas a la violación, al sexo por sobrevivencia y al uso de drogas inyectables.7
Haber sufrido abuso y trauma físico y sexual en el pasado aumenta la vulnerabilidad al uso riesgoso de drogas y a la actividad sexual sin protección. Un estudio de jóvenes UDI en Vancouver, Canadá encontró que quienes eran VIH+ tendían a: ser mujeres, haber sufrido abuso sexual, tener sexo a cambio de drogas, inyectarse diariamente heroína y haber tenido muchas parejas sexuales.8
Las adolescentes (de 13 a 19 años de edad) VIH+ son más propensas que las VIH- a tener parejas sexuales mayores y a un uso infrecuente de condones ellos.9 Tener un compañero sexual mayor ofrece beneficios aparentes y reales para las mujeres jóvenes, tales como la seguridad económica y emocional, la capacidad de salir de su situación de vivienda actual, y el respeto de sus compañeras. Los compañeros mayores también pueden presentar un riesgo, pues es más probable que ellos hayan tenido varias parejas sexuales y por lo tanto estén infectados por VIH u otra ETS. Ellos también son menos propensos a usar condones.10

¿qué es lo que ayuda en la prevención?

La prevención del VIH entre mujeres jóvenes abarca mucho más que el VIH, y deberá tomar en cuenta el contexto social y económico de la vida de estas jóvenes. La base de una prevención del VIH bien pensada, consiste en apoyar a las jóvenes para que sean agentes del bienestar y del cambio en su propia vida y en su comunidad.
La familia y la comunidad son sistemas de apoyo importantes que pueden proteger a las jovencitas contra el riesgo del VIH. Por ejemplo, un estudio reveló que las jóvenes afroamericanas que participan en organizaciones sociales de la comunidad negra son menos propensas a participar en actividades sexuales riesgosas y más propensas a hablar con sus padres sobre la sexualidad y el VIH.11

¿qué se está haciendo al respecto?

El Center for Young Women's Development (Centro para el Desarrollo de la Mujer Joven) es una organización dirigida por mujeres jóvenes en San Francisco, CA. que promueve la autosuficiencia, la seguridad comunitaria y la defensa de los derechos de la juventud entre chicas de 14 a 18 años de edad que están involucradas en los sistemas de justicia juvenil o de crianza temporal, o que han vivido en la calle. El centro les brinda empleo, liderazgo y capacitación para que ellas orienten a otras personas en su comunidad. Una vez que tengan los conocimientos y la oportunidad de capacitar a otros, es más probable que estas mujeres jóvenes incorporen estas habilidades a su propia vida.12
Sisters for Life (Hermanas de por Vida), en Washington, DC, es un programa de mentoras para afroamericanas de 9-14 años de edad en tres comunidades de vivienda pública en Alexandria, VA. El programa fortalece las habilidades prácticas de las jovencitas al apoyar sus esfuerzos por llegar a ser adultas sanas y responsables que eviten la infección por VIH, el uso de drogas y alcohol y las ETS. Sisters for Life promueve tanto los logros académicos como el amor propio y la autoestima. El programa abarca el VIH/SIDA en forma indirecta, centrándose en apoyar a las muchachas como jóvenes en vías de maduración y en enfocar las conductas de alto riesgo dentro del contexto más amplio de la vida de cada jovencita.13
De Madre a Hija: Protegiendo Nuestra Salud, es una iniciativa intergeneracional de prevención del VIH entre mujeres latinas. Este programa piloto se destina a las madres hispanohablantes de adolescentes. Su enfoque es ayudar a las participantes a mejorar la comunicación madre-hija por encima de barreras generacionales y culturales, aumentar sus conocimientos sobre el sexo y su confianza para hablar del tema, entender los riesgos para la salud, examinar actitudes sobre los papeles masculinos y femeninos y aumentar las habilidades tanto de las madres como de las hijas para reducir riesgos.14

¿qué queda por hacer?

“Quiero hablar en mi propio idioma y saber que me entenderán.” (Nelly Valesco, 10/16/76 – 10/06/96)
Las jóvenes deben ser incluidas en la planificación, diseño y puesta en práctica de los programas de prevención del VIH. Para tener buenos resultados, la prevención del VIH entre mujeres jóvenes deberá realizarse dentro del contexto social y económico en el cual ellas se infectan. Ya que muchas veces ellas tienen desventajas económicas y sociales, las oportunidades educativas y de capacitación laboral son componentes importantes de los programas de prevención. Los programas de prevención del VIH que involucren y fortalezcan a la comunidad pueden lograr cambios positivos. Estos programas deben incorporar información sobre la buena comunicación y la negociación (especialmente con hombres mayores), la salud general y reproductiva, así como ayuda para superar los efectos del trauma o abuso y otras necesidades de salud mental.
La prevención del VIH entre las mujeres jóvenes debe incluir acceso o referencias a servicios de prevención y tratamiento de ETS, prevención del embarazo e intercambio de jeringas. Es necesario ofrecer programas para las jóvenes con quienes es difícil establecer contacto y que pueden correr un mayor riesgo de contraer el VIH. Éstos servicios deben ofrecerse en lugares fuera de la escuela, tales como albergues para jóvenes, centros comerciales, centros de detención y centros recreativos o comunitarios. El VIH y otras ETS dejan de ser una gran amenaza para las mujeres jóvenes cuando ellas han adquirido las destrezas y se les han ofrecido oportunidades de apoyarse a sí mismas.



¿quién lo dice?

1. Centers for Disease Control and Prevention. HIV/AIDS Surveillance Report. US HIV and AIDS cases reported through June 2001 Midyear edition. 2002;13(1).
2. Zierler S, Krieger N. Reframing women’s risk: social inequalities and HIV infection. Annual Review of Public Health. 1997;18:401-436.
3. Prilleltensky I, Nelson G. Promoting Child and Family Wellness: Priorities for Psychological and Social Interventions. Journal of Community Applied and Social Psychology. 2000;10:86.
4. Reid E, Bailey M. Young Women: Silence, Susceptibility and the HIV Epidemic. UNDP HIV and Development Programme, Issue Paper No. 12, 2001.
5. Division of STD Prevention. Sexually Transmitted Disease Surveillance, 1996. Atlanta, GA: U.S. Dept. of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, 1997.
6. Evans JE, Hahn JA, Page-Shafer K, et al. Gender differences in sexual and injection risk behavior among active young injection drug users in San Francisco (The UFO Study) (in press).
7. Clifton CE. The young and the restless. Positively Aware. March/April 2001. http://www.thebody.com/tpan/marapr_01/young.html
8. Miller CL, Spittal PM, LaLiberte N, et al. Females experiencing sexual and drug vulnerabilities are at elevated risk for HIV infection among youth who use injection drugs. Journal Of Acquired Immune Deficiency Syndromes. 2002;30:335-341.
9. Sturdevant MS, Belzer M, Weissman G, et al. The relationship of unsafe sexual behavior and the characteristics of sexual partners of HIV infected and HIV uninfected adolescent females. Journal of Adolescent Health. 2001;29:S64-71.
10. Harper GW, Bangi AK, Doll M, et al. Older male sex partners present increased HIV risk for low-income female adolescents: economic, social and cultural influences. Presented at the International Conference on AIDS, July 2002, Barcelona, Spain. #ThPeE7789.
11. Crosby RA, DiClemente RJ, Wingood GM, et al. Participation by African-American adolescent females in social organizations: associations with HIV-protective behaviors. Ethnicity and Disease. 2002;12:186-192.
12. Center for Young Women’s Development. www.cywd.org
13. AIDS Action Committee. What Works in HIV Prevention for Youth. Chapter 4: What Is Working in Local Communities. 2001. http://www.thebody.com/aac/youth_prev/chapter4.html
14. Gómez CA, Gómez-Mandic C. Intergenerational HIV Prevention Initiative for Latina Women. Presented at the UCSF Center for AIDS Prevention Studies Conference. April, 2002. http://www.caps.ucsf.edu/ppt/Mandicppt_files/frame.htm

Preparado por Sonja Mackenzie, MS, CAPS
Traducción Rocky Schnaath
Octubre 2002. Hoja Informativa 45S
Encontrado en: http://www.caps.ucsf.edu/espanol/hojas/mujeresjovenes.php

SUFRAGIO FEMENINO Y SU HISTORIA.

Cien años después de que más de 250.000 mujeres exigieran en las calles de Londres el reconocimiento del derecho al voto femenino, la discriminación de la mujer sigue siendo un hecho diario en todo el mundo, y al menos 23 países mantienen en su legislación normas discriminatorias de todo tipo para las mujeres, según denuncia Amnistía Internacional en su último informe , y en contra de la Convención de la ONU de 1979 sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.
En Arabia Saudí las mujeres siguen sin poder votar. En otros países, el derecho al voto femenino es sólo teórico o está limitado a cuestiones como el nivel de instrucción (en Líbano se exige a las mujeres el certificado de educación primaria, no así a los hombres). En Bután, por ejemplo, sólo se permitía hasta hace unos meses un voto por hogar, lo que, en la práctica, dejaba siempre en manos del hombre la decisión de acudir a las urnas.
En algunos países de Europa, como Suiza o Andorra, el derecho al voto femenino no se reconoció hasta los años setenta. En Portugal no fue un derecho pleno hasta 1974. Las jordanas o las angoleñas tampoco pudieron acudir a las urnas hasta esta década.
En Liechtenstein las mujeres no pudieron votar hasta 1984. En Kuwait, hasta 2005
En Liechtenstein, también en Europa, hasta 1984. Las kuwaitíes tuvieron que esperar hasta el año 2005. Las mujeres siguen sin poder votar en países, como Brunei y otras monarquías absolutistas, en los que tampoco pueden hacerlo los hombres.

“La discriminación –denuncia Amnistía Internacional- está en las actitudes familiares, en la cultura y la religión, pero también en el propio Estado. Todavía hay leyes que discriminan a las mujeres frente a los hombres. Cuando es el Estado el que discrimina, las mujeres por ley no tienen derecho a opinar, a decidir, a trabajar o a obtener justicia en pie de igualdad”.
Éstas son las claves de la lucha por el sufragio femenino:


QUÉ
1. ¿QUÉ SE CONMEMORA EL 21 DE JUNIO?
El centenario de uno de los principales momentos en la lucha por el voto femenino. Hace exactamente un siglo, el domingo 21 de junio de 1908, más de 250.000 mujeres procedentes de todo el Reino Unido y de Irlanda se congreraron en las calles de Londres para exigir su derecho al voto en una manifestación sin precedentes.
Siete columnas de manifestantes salieron del Royal Albert Hall y recorrieron las principales calles de la capital británica hasta llegar a Hyde Park, donde escucharon los discursos de varias oradoras y suscribieron una petición al Gobierno para la tramitación urgente de una ley que posibilitara el voto de las mujeres. Gracias a la buena organización y a una gran presencia policial, la marcha transcurrió sin incidentes. Sus peticiones, no obstante, no fueron escuchadas, y a partir de entonces una parte del movimiento sufragista se radicalizó con acciones violentas.
Siete columnas de manifestantes llegadas de todo el país recorrieron las calles de Londres


Ese mismo año se creó la Liga por la Libertad de la Mujer y tres mujeres, las hermanas Emmeline y Christabel Pankhurst, y Flora Drummond, fueron encarceladas a raíz de una manifestación feminista en Trafalgar Square.

2. ¿QUÉ ES EL SUFRAGISMO?
Un movimiento surgido en el siglo XIX con el objetivo de lograr la plena igualdad de derechos entre hombres y mujeres en lo concerniente al voto. Las primeras sufragistas se dieron a conocer en EE UU, en torno a 1820. El primer país donde las mujeres pudieron votar en igualdad de condiciones que los hombres fue Nueva Zelanda, en 1893, si bien este territorio aún era parte del Imperio Británico . En algunos países el sufragio femenino ha sido aprobado y revocado varias veces, y en otros, como EE UU, llegó antes que el sufragio universal, por lo que las mujeres pertenecientes a determinadas razas siguieron sin poder acudir a las urnas.
3. ¿QUÉ DEFENDÍAN?
Las defensoras del sufragio femenino lo hacían desde puntos de vista distintos. Mientras que unas exigían el voto desde tesis feministas, apelando a la igualdad entre hombres y mujeres, otras lo hacían en virtud de las teóricas diferencias de carácter de las mujeres con respecto a los hombres, en la creencia de que el voto femenino daría como resultado leyes más restrictivas en asuntos como el alcohol, por ejemplo, o la atención a los niños y a los más necesitados. Otras defendían el derecho de las mujeres a ser electas, pero no a elegir.

4. ¿QUÉ GRUPOS SE OPONÍAN?
El rechazo al sufragio femenino también venía de ambos lados del espectro político, desde los partidos más retrógrados, que negaban la capacidad de la mujer
Buena parte de la izquierda temía que las mujeres dieran sus votos a los grupos más conservadores
para tomar decisiones adecuadas y reafirmaban su papel de dependencia con respecto al hombre, hasta buena parte de la izquierda, que temía que los votos de las mujeres, tradicionalmente más ligadas a la religión, por ejemplo, fueran a parar a los grupos más conservadores.

QUIÉN
5. ¿QUIENES FUERON LAS FIGURAS CLAVE EN LA LUCHA POR EL VOTO FEMENINO EN EL MUNDO?
Lydia Chapin Taft. La primera mujer que votó legalmente en EE UU. Lo hizo en 1756, en comicios locales.
Mary Wollstonecraft. Figura pionera del feminismno británico, su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), en el que exigía el sufragio femenino, es uno de los documentos feministas más importantes del siglo XVIII.
Julia Ward Howe y Lucy Stone. Fundaron en 1845 la Asociación Americana por el Sufragio Femenino. Trabajaron también por el derecho de los negros al voto, recorriendo todo EE UU.
Susan Brownell Anthony. Líder del movimiento estadounidense de los derechos civiles, durate la segunda mitad del siglo XIX viajó miles de kilómetros a través de EE UU y Europa (en carruajes, vagones, trenes, mulas, bicicletas, diligencias, barcos, transbordadores, trineos) y dio, durante unos 45 años, entre 75 y 100 discursos por año sobre el sufragio y el derecho de la mujer al mismo.
Katherine Wilson Sheppard (1847-1848). Principal representante del movimiento sufragista en Nueva Zelanda, que estaba inspirado en las ideas del filósofo británico John Stuart Mill . Gracias a su lucha, el entonces territorio británico fue el primero del mundo en reconocer el derecho de la mujer al voto.
Ellen Karolina Sofia Key. Escritora y feminista sueca (1849 –1926), fue una gran abogada del sufragio femenino y de la lucha por conseguir un mayor apoyo del Estado a la maternidad.
Emily Wilding Davison. Sufragista inglesa que, el 4 de junio de 1913, se arrojó a los pies de uno de los caballos que participaban en una carrera en el hipódromo de Epsom, ante miles de personas. En su chaqueta llevaba la insignia de las sufragistas. Murió cuatro días después como consecuencia de las heridas sufridas.
Helen Kendrick Johnson (1844-1917). Fue la principal y más influyente oponente al sufragio femenino en EE UU. Escribió varios libros y defendió ardientemente la necesidad social de que la mujer tenga una función separada del hombre y circunscrita a la esfera doméstica. En Gran Bretaña, los antisufragistas tenían en la antifeminista reina Victoria su principal referencia.
Ralph Waldo Emerson. El famoso ensayista y poeta estadounidense (1803-1882) fue un gran defensor del sufragio femenino.
Roula al-Dashtil. Activista kuwaití y una de las principales defensoras del voto femenino en el emirato árabe, que finalmente reconoció en 2005 el derecho de las mujeres a votar y a ser elegidas.
6. ¿Y EN ESPAÑA?
Clara Campoamor (Madrid, 1888 - Lausana, Suiza, 1972). Una de las madres del movimiento feminista y sufragista en España, fue también una de las primeras diputadas en las primeras Cortes de la Segunda República. Fue la principal impulsora de la aprobación del sufragio universal en España, logrando el voto femenino para las primeras elecciones de la República, así como la primera ley del divorcio.
Victoria Kent (Málaga, 1898 - Nueva York, 1987). Otra de las grandes figuras del feminismo español, fue elegida diputada por el Partido Radical tras instaurarse la Segunda República, en 1931. No obstante, se opuso a la concesión del derecho de voto a las mujeres por creer que no era oportuno aún, y que lo emplearían en un sentido conservador: “Si todas las españolas fueran obreras o universitarias y estuvieran liberadas en su conciencia, yo me levantaría hoy frente a toda la Cámara para pedir el voto femenino”, alegó.
Si todas las españolas fueran obreras o universitarias, yo pediría el voto femenino". Victoria Kent



CÓMO
7. ¿CÓMO SE LOGRÓ EL SUFRAGIO FEMENINO EN ESPAÑA?
El derecho al voto de las mujeres fue aprobado por las Cortes de la Segunda República. Anteriormente, en 1907, se habían presentado, sin éxito, las primeras enmiendas al Parlamento solicitándolo, y en 1924 se llegó a reconocer el derecho al voto de solteras y viudas.
Muchos diputados temían que la mujer, tachada de “regresiva” y falta de espíritu crítico, pusiera en peligro a la recién nacida república, pero finalmente, y pese a la división de la izquierda, el artículo constitucional que consagraba el sufragio femenino fue aprobado el 1 de octubre de 1931.
En esas Cortes sólo había tres mujeres, y fueron precisamente dos de ellas (pertenecientes además al mismo partido, el Radical Socialista), Clara Campoamor y Victoria Kent, las que protagonizaron las posturas contrapuestas: Campoamor, a favor del voto femenino y Kent, en contra . La tercera, Margarita Nelken, quien temía que las mujeres consultaran a su confesor antes de votar, también votó en contra.
Dejad que la mujer se manifieste como es. Respetad su derecho como ser humano". Clara Campoamor


“No es cuestión de capacidad; es cuestión de oportunidad para la República”, sostuvo Kent para defender la necesidad de aplazar el voto femenino. Campoamor le replicó que “es necesario reconocer a la mujer como ser humano, por pura ética; reconocer todos sus derechos. Tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural fundamental, que se basa en el respeto a todo ser humano. Dejad que la mujer se manifieste como es, para conocerla y para juzgarla; respetad su derecho como ser humano”.
Las mujeres votaron por primera vez en las elecciones de 1933 .

8. ¿CÓMO SE LOGRÓ EN OTROS PAÍSES?
Australia. Las mujeres lograron el derecho al voto en 1901, un año después que los hombres. Los aborígenes, tanto hombres como mujeres, tuvieron que esperar aún varias décadas.
Canadá. Las solteras y las viudas podían votar en Ontario desde 1884. El sufragio femenino nacional no se aprobó en el aún dominio británico hasta 1922. En las elecciones provinciales, las quebequenses no lograron el derecho hasta 1940.
Francia. El sufragio femenino fue aprobado en 1944 por el Gobierno provisional, en plena Segunda Guerra Mundial. Las musulmanas de la Argelia francesa no pudieron votar hasta 1958.
Grecia. Hasta 1952 sólo podían votar las mujeres mayores de 30 años que supieran leer y escribir.
Suiza. El sistema de la democracia directa permitió excluir durante mucho tiempo a las mujeres de los derechos políticos, ya que el pueblo electoral (masculino), y no sus representantes, tenía la última palabra en cuestiones legislativas. Las mujeres sí podían ser elegidas y votar en algunos cantones y en elecciones locales. En 1968, Ginebra tenía una alcaldesa que todavía no podía votar en comicios federales.Cuando Suiza aceptó firmar la Convención de los Derechos Humanos del Consejo de Europa , lo hizo bajo la condición de que la igualdad jurídica entre sexos no tuviera vigor en su territorio. Ante las protestas ciudadanas, el Gobierno tuvo que revisar su postura y convocó un referéndum, en 1971. Dos tercios de los electores votaron a favor del sufragio femenino, que fue aprobado.
En 1968 Ginebra tenía una alcaldesa que no podía votar en las elecciones federales


Reino Unido. Cuando en 1913 Emily Wilding Davison se arrojó a los pies de los caballos para exigir el voto femenino, hacía 20 años que las sufragistas celebraban asambleas y manifestaciones por esta causa. Cinco años más tarde, en 1918, el Gobierno permitió que votaran las mayores de 30, un límite que se redujo a 21 –el mismo de los hombres– en 1928.
Estados Unidos. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, las feministas estadounidenses, entre las que destacaron Susan B. Anthony, Lucy Stone y Elisabeth Cady Stanton, iniciaron una activa campaña por todo el país para la consecución del sufragio. El voto femenino fue siendo aprobado mediante consultas populares en Wyoming (1869), Utah (1870), Colorado (1893), Idaho (1896), Washington (1910), California (1911), Oregón, Arizona y Kansas (1912) y Nevada y Montana (1914). Finalmente, en 1919, el presidente Wilson , del Partido Demócrata, anunció personalmente su apoyo al sufragio femenino, y en 1920 quedó aprobada la Enmienda a la Constitución que otorgaba el derecho de voto a las mujeres.
Países musulmanes. La mayoría reconoce el derecho al voto femenino, y los que aún no lo hacen (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein…) son monarquías absolutistas (aparte de aliados de Estados Unidos y piezas clave en el mercado internacional del petróleo). Los primeros países musulmanes en reconocer el sufragio femenino lo hicieron bajo el comunismo soviético. En Irán las mujeres pueden votar, pero sufren limitaciones a la hora de presentase como candidatas.

CUÁNDO Y DÓNDE
9. ¿EN QUÉ AÑOS CONSIGUIERON VOTAR LAS MUJERES EN SUS RESPECTIVOS PAÍSES, EN PLENA IGUALDAD CON LOS HOMBRES?
1893. Nueva Zelanda.
1902. Australia.
1906. Finlandia
1913. Noruega.
1915. Dinamarca.
1917. Uruguay, Rusia.
1918. Irlanda, Polonia, Georgia.
1919. Islandia, Luxemburgo, Alemania, Suecia, Holanda, Azerbaiyán.
1920. Estados Unidos, Austria, Checoslovaquia.
1922. Canadá.
1928. Reino Unido.
1929. Ecuador.
1933. España.
1934. Cuba, Turquía.
1935. Senegal, Indonesia.
1937. Filipinas.
1939. El Salvador.
1942. República Dominicana.
1944. Jamaica, Francia.
1945. Guatemala, Panamá, Italia.
1946. Trinidad y Tobago, Albania, Japón.
1947. Bulgaria, Yugoslavia, Argentina, Venezuela.
1948. Surinám, Rumanía. Bélgica, Irak, Corea del Sur, Israel.
1949. Chile, Costa Rica.
1950. Barbados, Haití, India.
1951. Pequeñas Antillas.
1952. Bolivia, Grecia.
1952. Guyana, México, Líbano.
1954. Pakistán, Siria.
1955. Honduras, Nicaragua, Perú, Costa de Marfil, Vietnam, Egipto.
1956. Túnez.
1957. Colombia.
1961. Paraguay, Brasil.
1962. Bahamas, Mónaco.
1963. Irán, Kenia, Argelia, Marruecos.
1964. Belice.
1971. Suiza, Portugal.
1984. Liechtenstein.
1986. República Centroafricana, Djibouti.
1990. Samoa.
1994. Suráfrica (las mujeres blancas, en 1930).
2003. Afganistán.
2005. Kuwait.

POR QUÉ
10. ¿EN QUÉ CONTEXTO HISTÓRICO, ECONÓMICO Y SOCIAL CONQUISTARON LAS MUJERES SU DERECHO AL VOTO?
La incorporación masiva de la mujer al trabajo, primero tras la Revolución Industrial en el siglo XIX, y después durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), originó una serie de cambios, tanto sociales como económicos, que contribuyeron al auge del feminismo y a una cada vez mayor reivindicación del papel de la mujer en igualdad de condiciones que los hombres. A principios del siglo XX, por ejemplo, el 70% de las británicas solteras de entre 20 y 45 años tenían un trabajo remunerado. Asimismo, el número de mujeres no casadas mayores de 45 años iba en aumento desde mediados del siglo anterior, sobre todo entre la clase media. La creciente consciencia de su valor social fue alentando las demandas de las mujeres por su derecho al voto.
El movimiento sufragista surge, pues, en países capitalistas, con clases medias fuertes y principios democráticos. Los Imperios centrales (austro-húngaro, alemán, turco) tuvieron que esperar hasta su derrota en la Primera Guerra Mundial, y Rusia, a la Revolución comunista.
En general, en Europa, el movimiento sufragista fue muy anterior y mucho más fuerte en los países protestantes (Reino Unido, Escandinavia) que en los católicos (España, Portugal, Italia).

MIGUEL MÁIQUEZ. 21.06.2008 Encontrado en: http://www.20minutos.es/noticia/391615/2/

IGUALDAD DE GENERO EN VENEZUELA.

PNUD: Desarrollo con equidad de género PDF Imprimir E-Mail

ImageEl PNUD reconoce la necesidad de un nuevo modelo de desarrollo basado en la igualdad de resultados en el goce y ejercicio de los todos los Derechos Humanos por todas las personas. Esto requiere, entre otras cosas,  eliminar toda forma de discriminación y desigualdad derivada del género que constituyen un obstáculo para el desarrollo humano. En consecuencia, se propone la incorporación de la perspectiva de género  como estrategia para avanzar hacia la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer como objetivos esenciales en el proceso de  desarrollo humano.

El Consejo Económico y Social de Naciones Unidad, en su informe correspondiente al año 1997, definió la  incorporación de la perspectiva de género como el proceso de proceso de evaluación de las consecuencias para las mujeres y los hombres de cualquier actividad planificada, inclusive las leyes, políticas o programas, en todos los sectores y a todos los niveles. Es una estrategia destinada incluir las preocupaciones y experiencias de las mujeres, así como de los hombres, en la elaboración, aplicación, supervisión y evaluación de políticas y programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, a fin de que las mujeres y los hombres se beneficien por igual e impedir que la desigualdad se perpetúe. El objetivo final es lograr la igualdad entre los géneros.

Los términos “género” e “igualdad de género” se refieren tanto a los hombres como a las mujeres y las relaciones entre ellos. No obstante, por lo general es necesario prestar atención especial a las necesidades y contribuciones de las mujeres para revelar las condiciones que  históricamente han puesto a las mujeres en situación de desventaja y han distorsionado el desarrollo de todas las sociedades. Así, la estrategia de igualdad de género para el PNUD se centra en la obligación de prestar apoyo en el desarrollo de las capacidades institucionales y sociales necesarias para promover el empoderamiento de la mujer y alcanzar la igualdad de género, lo que beneficiará a la sociedad en general, aunque esto no excluye actividades que responden a las necesidades concretas de los hombres en los casos en que hacerlo contribuya a la igualdad de género.

La estrategia de Igualdad de Género del PNUD para el período 2008-2011 “Empoderadas e Iguales” contempla las siguientes prioridades:

A.- En el ámbito operacional, el PNUD ha establecido objetivos claros y metas de desempeño que tienen en cuenta el género para la coordinación de las Naciones Unidas y sus esferas programáticas. Estos objetivos se basan en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y se centran en el fomento de la capacidad nacional como la principal contribución del PNUD.

B.- El las esferas programáticas, el PNUD trabajará con iniciativas que ayuden a los asociados nacionales a establecer los tres siguientes conjuntos amplios de capacidad para alcanzar la igualdad de género:
  • Análisis y planificación macroeconómicos más precisos y significativos en todos los sectores pertinentes, que reconozcan plenamente el papel de las relaciones entre los géneros en la vida económica y las contribuciones de la labor tanto remunerada como no remunerada (de la mujer) al crecimiento económico. Esto incluirá enfoques innovadores para el seguimiento y la vigilancia de la aplicación de políticas que tengan en cuenta el género, como la elaboración de presupuestos con una perspectiva de género y la prestación de servicios públicos a mujeres. Estos servicios también permitirán poner fin a la violencia basada en el género y reducir la propagación del VIH y el SIDA.
  • Medidas firmes para garantizar una mayor participación de la mujer en todos los sectores gubernamentales, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, en todos los niveles, tanto locales como descentralizados, y especialmente en puestos de toma de decisiones.
  • Disponibilidad máxima de información de buena calidad sobre las relaciones entre los géneros, los derechos de la mujer y la igualdad de género para los encargados de la adopción de decisiones, entre otras cosas mediante mejoras en las capacidades para recabar, analizar y divulgar datos y estadísticas desglosadas por sexo y sensibles al género.
Estos enfoques programáticos amplios se basan en mecanismos institucionales firmes, a saber:

  • El liderazgo y la promoción activos por parte del personal directivo superior de la Organización, respaldados por la gestión de conocimientos, la comunicación y prácticas significativas y racionales de promoción;
  • Un marco de rendición de cuentas sólido, respaldado por mecanismos de seguimiento y presentación de informes adecuados;
  • Desarrollo y gestión firmes de los recursos humanos;
  • Asignación de recursos administrativos y operacionales suficientes; y
  • Un enfoque sistemático de monitoreo y evaluación.
El PNUD cuenta con una estructura organizacional y políticas que favorecen la implementación de la transversalidad de género. En la sede del PNUD, dentro de la Oficina para el Desarrollo de Políticas (BDP, por sus siglas en inglés) existe un Equipo de Género (http://www.undp.org/women/) cuyo principal mandato es asesorar y apoyar técnicamente a la organización en esta materia. Este Equipo trabaja para la equidad de género como objetivo central del PNUD a través de un enfoque con dos vertientes: a) La transversalización de género en todas las prácticas e intervenciones del PNUD con el fin de lograr empoderamiento de la mujer y b) la promoción de la igualdad de género.
En los centros regionales existen las figuras de Líderes de la Práctica y grupos de género cuya función es atender las necesidades de las Oficinas de País y de sus contrapartes en el tema de promoción de la igualdad de género en la región, así como articular, coordinar, formular y monitorear diferentes iniciativas regionales en materia de transversalización del enfoque  de género y empoderamiento de las mujeres. El grupo de Género que funciona en el Centro Regional del PNUD en Panamá sirve a Latinoamérica y el Caribe.

Encontrado en:  http://www.pnud.org.ve/content/view/20/111/

3ra OBJETIVO DEL MILENIO. ¿Sabias que hay un compromiso mundial para lograr la autonomía de la mujer?

Promover la igualdad de sexos y la autonomía de la mujer

Para alcanzar este objetivo, la comunidad internacional se comprometió a eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes del fin del año 2015.
Es el único de los objetivos para el que se estableció un plazo más corto de cumplimiento en parte de sus postulados, lo que refleja su importancia.

La situación de la mujer

La discriminación contra las mujeres está muy arraigada en determinadas sociedades, hasta el punto de no percibir como un problema, sino como un hecho natural, la subordinación al hombre, el tener menores derechos o salario o, incluso, el maltrato físico.
Las mujeres tienen unas tasas más elevadas de analfabetismo y abandono escolar (el 57% del total de niños sin escolarizar son niñas), debido a que el cuidado de la casa, la familia y los niños son tareas, en numerosos países del mundo, exclusivas de las mujeres.
Una mujer no escolarizada tiene más posibilidades de vivir en la pobreza, de tener un número más elevado de partos, morir en uno de ellos o perder a sus hijos por complicaciones en el embarazo, en el parto o por la acción de enfermedades.
 

Lentos avances para el logro del objetivo

A pesar de que dos terceras partes de la población analfabeta en el mundo son mujeres, la diferencia entre géneros en la tasa de matriculación de primaria se viene reduciendo de manera continuada en los últimos años.
En 2005, UNICEF cifraba el Índice de Paridad entre los Géneros a nivel mundial en 0,96, lo que significa que por cada 100 niños matriculados en primaria, hay 96 niñas que acuden a la escuela; incluso existen regiones, con tasas más elevadas de niñas en la escuela que de niños.
El trabajo de la mujer tiene mayor probabilidad que el del hombre en no ser remunerado (el 60% de los trabajadores familiares no remunerados son mujeres). A pesar de estos datos, el número de mujeres con trabajo remunerado y no relacionado con la agricultura ha crecido en todas las zonas del mundo, especialmente en Asia meridional, Asia occidental y Oceanía.
También en política, la participación de la mujer va en aumento, aunque lentamente, representando el 17% de los miembros de parlamentos y cámaras bajas en todo el mundo, frente al 13% que representaban en 1990.
A pesar de este balance general positivo, la igualdad de géneros debe convertirse en una prioridad para las políticas nacionales de los gobiernos y para la ayuda internacional, como tema transversal de las políticas y proyectos de desarrollo.

encontrado en: http://www.juventudymilenio.org/objetivos/tres/detalle.html